El trabajo, que lleva por título “El odontólogo deportivo en el staff técnico de los eSports para la monitorización bucodental de los gamers”, ha sido desarrollado por el Dr. Mike Saint-Hilaire y ha servido para poner de manifiesto el papel de la odontología deportiva en esta emergente especialidad de juegos electrónicos, también conocida como eSports.
En declaraciones del Dr. Saint-Hilaire, “Al igual que el resto de los deportistas, los profesionales de los videojuegos también se valen de un staff técnico. Nuestro propósito es instaurar patrones beneficiosos que mejoren la calidad de vida de los gamers del equipo de eSports de la UCAM, su calidad de sueño y su rendimiento”.
Para ello, han desarrollado una férula deportiva específica, sin antecedentes en la literatura científica, que cumpla las funciones de estabilización de la mandíbula durante los entrenamientos y competiciones, reequilibrando los músculos masticatorios y contribuyendo a disminuir la tensión a nivel de cabeza y cuello derivada de la práctica de este deporte.
Según Forbes, los Mundiales 2011, 2012 y 2013 de LOL registraron públicos de 1.7, 8.2 y 32 millones de personas correspondientemente, cifras por encima de las finales de la NBA de esos años. Las 16000 suscripciones disponibles para la final de 2013 se agotaron en tan solo una hora.
“En 2016 y 2017, celebridades como Shaquille O’Neal invirtieron y compraron equipos de eSports, algo parecido al fenómeno que se ha vivido en España hace escasas semanas con la dupla Gerard Piqué-Ibai Llanos y el lanzamiento de su equipo de eSports, KOI, con varios jugadores que defendían los colores de la UCAM hasta el año pasado. A eso se le añadió el interés de los influencers, lo que provocó que el negocio dejará de ser juzgado como un nicho”, afirma el Dr. Saint-Hilaire.
Newzoo, agencia de marketing digital, calculó que en 2021 los eSports generarían alrededor de 1.500.000.000 dólares. Hoy en día consiste en un producto multi-audiencia que, a este paso, en cualquier instante, desplazará al fútbol y sus finales de Mundiales o Champions League.
“Todavía hoy en día hay quien no lo considera un deporte al no existir contacto físico entre los oponentes, desarrollarse sentado en una silla y carecer, aparentemente, de un explícito esfuerzo. Pero si se aplica la misma lógica, tampoco debería considerarse deporte la actividad competitiva de los pilotos de Fórmula 1 o el propio ajedrez, el cual ni siquiera el Comité Olímpico Internacional (COI) le otorga la categoría de deporte y, por ende, la omite de los Juegos desde siempre por ser meramente mental”, ha declarado el doctor.
Todo lo anterior obligó al COI a reconsiderar su visión en 2017 mediante un comunicado y abrirles las puertas en un futuro: “pueden ser tratados en cierta manera como deporte, o como actividad deportiva, si se quiere ser exacto”. No obstante, aclaran que “la existencia de los dos últimos puntos complica la aceptación completa y su llegada a unos Olímpicos”.
Comments are closed.